
Historia
Las motivaciones que llevaron a los medios de comunicación y a sus periodistas a publicar en la web son variadas y, por tanto, su desarrollo también lo es. César Dergarabedian, en su publicación "Impactos de Internet en el Periodismo", sostiene que fue en Estados Unidos donde "a comienzos de la década de los 90, se pensó que había que buscar una solución al menor número de lectores que cada día acudían a comprar el periódico, sobre todo porque los ingresos por publicidad también eran menores y, consecuentemente, el propio negocio periodístico se resentía".
No fue, pues, la vocación de investigación o el interés por ampliar la difusión de información lo que llevó a la prensa a Internet, sino una necesidad económica, una decisión por mantener un negocio, una incursión que cambió definitivamente las rutinas del periodista, de los medios de comunicación y la forma de acceder a información de sus audiencias.
Hacia finales de los ochenta, y previendo el potencial de desarrollo de las redes telemáticas, las empresas periodísticas empezaron a interesarse en el paso de la mera informatización de sus procesos de producción a la informatización del producto: el periódico.
Luego de experimentar con servicios de noticias como el videotex y el audiotex, fue The Chicago Tribune quien lanzó el primer diario digital en 1992, poniendo en línea la totalidad de su versión impresa. Le siguió, en 1993, el San Jose Mercury Center que incluyó herramientas interactivas como el correo electrónico para comunicarse con los periodistas, anuncios clasificados, y otros servicios complementarios de información que lo convirtieron en el paradigma de la edición electrónica de información en línea.
Para 1994 diarios como The New York Times, The Washington Post, Los Angeles Times, Newsday, USA Today y The Examiner ya se ofrecían por Internet al tiempo que las empresas de televisión como CNN y ABC empezaban a unirse a los diversos servicios de noticias de otras empresas independientes. El auge fue rápido pero no sostenido.
La primera etapa, la subida en línea de los contenidos de las versiones impresas, pronto se hizo insuficiente para incrementar audiencias y la actualización de la información durante el día, junto a la venta de contenidos a grandes distribuidores de información se ha convertido en una exigencia difícilmente sostenible, desde el punto de vista económico, hasta ahora, en todas partes del mundo.
En Europa y luego en América Latina, la experiencia de Estados Unidos llamó la atención y se empezó la experimentación con el "nuevo medio". Sin embargo, las limitaciones económicas y de acceso, el desconocimiento de Internet y las diferencias en hábitos de uso de las computadoras y de la información han influido para que el desarrollo del periodismo digital sea más lento, experimental y menos ostentoso en estas regiones.
En general, la mayoría de los periódicos electrónicos son complementos de una edición impresa y en muchas ocasiones son sólo la reproducción de ella. El "estar en línea" es una exigencia de "marketeo de imagen" de la que ningún medio puede escapar aunque aún no se haya encontrado los mecanismos para afrontar el costo que supone el ejercicio del periodismo digital.
Extracto de PERIODISMO EN INTERNET
Las motivaciones que llevaron a los medios de comunicación y a sus periodistas a publicar en la web son variadas y, por tanto, su desarrollo también lo es. César Dergarabedian, en su publicación "Impactos de Internet en el Periodismo", sostiene que fue en Estados Unidos donde "a comienzos de la década de los 90, se pensó que había que buscar una solución al menor número de lectores que cada día acudían a comprar el periódico, sobre todo porque los ingresos por publicidad también eran menores y, consecuentemente, el propio negocio periodístico se resentía".
No fue, pues, la vocación de investigación o el interés por ampliar la difusión de información lo que llevó a la prensa a Internet, sino una necesidad económica, una decisión por mantener un negocio, una incursión que cambió definitivamente las rutinas del periodista, de los medios de comunicación y la forma de acceder a información de sus audiencias.
Hacia finales de los ochenta, y previendo el potencial de desarrollo de las redes telemáticas, las empresas periodísticas empezaron a interesarse en el paso de la mera informatización de sus procesos de producción a la informatización del producto: el periódico.
Luego de experimentar con servicios de noticias como el videotex y el audiotex, fue The Chicago Tribune quien lanzó el primer diario digital en 1992, poniendo en línea la totalidad de su versión impresa. Le siguió, en 1993, el San Jose Mercury Center que incluyó herramientas interactivas como el correo electrónico para comunicarse con los periodistas, anuncios clasificados, y otros servicios complementarios de información que lo convirtieron en el paradigma de la edición electrónica de información en línea.
Para 1994 diarios como The New York Times, The Washington Post, Los Angeles Times, Newsday, USA Today y The Examiner ya se ofrecían por Internet al tiempo que las empresas de televisión como CNN y ABC empezaban a unirse a los diversos servicios de noticias de otras empresas independientes. El auge fue rápido pero no sostenido.
La primera etapa, la subida en línea de los contenidos de las versiones impresas, pronto se hizo insuficiente para incrementar audiencias y la actualización de la información durante el día, junto a la venta de contenidos a grandes distribuidores de información se ha convertido en una exigencia difícilmente sostenible, desde el punto de vista económico, hasta ahora, en todas partes del mundo.
En Europa y luego en América Latina, la experiencia de Estados Unidos llamó la atención y se empezó la experimentación con el "nuevo medio". Sin embargo, las limitaciones económicas y de acceso, el desconocimiento de Internet y las diferencias en hábitos de uso de las computadoras y de la información han influido para que el desarrollo del periodismo digital sea más lento, experimental y menos ostentoso en estas regiones.
En general, la mayoría de los periódicos electrónicos son complementos de una edición impresa y en muchas ocasiones son sólo la reproducción de ella. El "estar en línea" es una exigencia de "marketeo de imagen" de la que ningún medio puede escapar aunque aún no se haya encontrado los mecanismos para afrontar el costo que supone el ejercicio del periodismo digital.
Extracto de PERIODISMO EN INTERNET


